En Minas Mocco hay baños minerales fríos, a 30 minutos siguiendo el Urubamba, y también en Machacancha, 8 kilómetros al este de Calca. A 3 kilómetros de Machacancha se encuentran las ruinas incas de Arquasmarca. Walter Góngora Arisábal es guía y
conductor en los viajes de Cusco a Pisac. Tel.: 20 2124.
Yucay, 3 kilómetros al este de Urubamba, tiene dos plazas cubiertas de hierba y que están separadas por la iglesia colonial restaurada de Santiago Apóstol, con sus pinturas al óleo y bellos altares. Al otro lado de la Plaza Manco II se encuentra el
palacio de adobe construido por Sayri Túpac (el hijo de Manco) cuando salió de Vilcabamba en 1558. En Yucay, los monjes venden leche, jamón y huevos frescos, además de otros productos que obtienen de su granja en la ladera de la montaña.
Igual que en otros lugares del valle, Urubamba, a 2.863 metros sobre el nivel del mar, es un hermoso lugar desde donde se pueden contemplar las cumbres nevadas. La plaza principal, donde se puede ver una fuente coronada por una mazorca, está rodeada de
edificios pintados de azul. La Calle Berriozabal, en el lado oeste de la ciudad, está enmarcada por árboles pisonay. La gran plaza del mercado está a una manzana hacia el oeste de la plaza principal. La carretera principal bordea la ciudad y el puente que
conduce a la carretera que va a Chinchero está en el este de la ciudad. Visite la fábrica de cerámica de Pablo Seminario, cuyos artesanos emplean las antiguas técnicas y diseños precolombinos.
En Tarabamba, a 6 kilómetros al oeste de Urubamba, está el puente que cruza el río Urubamba. Gire a la derecha pasado el puente con dirección a Pichingoto, un pueblo en ruinas construido justo debajo de un acantilado. También, justo después del puente
y antes de llegar a la ciudad, a la izquierda de un pequeño cementerio, hay una corriente salada. Siga el sendero que discurre junto a la corriente hasta Salinas, una pequeña población debajo de la que hay muchísimas salinas en terrazas, que aún se
utilizan. Existen más de 5.000. Se tarda 30 minutos en llegar hasta las salinas andando. Es aconsejable llevar agua, ya que a este lado del valle el clima es caluroso y seco. Mayo y junio son los meses de la cosecha y se celebran fiestas locales y muchas
procesiones tradicionales. Las fiestas mayores del Señor de Torrechayoc en Urubamba se celebran la primera semana de junio.
Ollantaytambo, la ciudad inca de Llacta sobre la que se asienta la ciudad actual, a una altitud de 2.800 metros, es reconocida como un buen ejemplo de las canchas incas (barrios), que permanecen casi intactos y que siguen estando habitados detrás de la
plaza principal. Al entrar en Ollantaytambo desde Pisac, la carretera corre paralela a un muro con 100 nichos. Si se observa atentamente, se aprecia que el muro está inclinado hacia la carretera. Entre los incas era una práctica habitual construir las
paredes de los edificios inclinados hacia el interior, por lo que se deduce que la carretera, que por entonces era mucho más estrecha, era parte de una sucesión de edificios. La carretera que sale de la plaza, atraviesa un puente para llegar a la iglesia
colonial con su recinto amurallado. Detrás hay una plaza y un aparcamiento con entradas a las ruinas, que están abiertas al público de 7:00 a 17:30.
El Baño de la Ñusta (Baño de la princesa) es de granito gris y se encuentra en una pequeña zona entre la ciudad y la fortaleza del templo. A unos 200 metros detrás del Baño de la Ñusta, a lo largo de la ladera de la montaña, se cree que pudo haber un
pequeño templo u observatorio. En el acantilado están tallados peldaños, asientos y nichos. Hay un completo sistema de irrigación, que incluye un canal a la altura del hombro, de unos 15 cm de profundidad excavado en la escarpada pared de roca (que está
siendo reconstruido).
La imagen de las terrazas que ascienden hacia la ciudad es imponente, así como las terrazas en curva que siguen el contorno de la roca de cara al Urubamba. Los guerreros de Manco defendieron con éxito estas terrazas contra Hernando Pizarro en 1536.
Manco Inca construyó el muro defensivo y otro muro que defendía el valle Yucay contra el ataque desde Cusco. Estos muros aún son visibles al otro lado del valle. La construcción del templo fue iniciada por Pachacuti, utilizando a los indígenas Colla del
lago Titicaca, de ahí la similitud de los monolitos que hay frente a la plataforma central con las ruinas de Tíahuanaco. Se dice que los Colla dejaron el trabajo a la mitad, lo que explica el gran número de bloques sin terminar que quedan en este lugar.
Se puede adquirir una entrada conjunta que se puede comprar allí mismo. Si es posible, intente llegar muy temprano, a las 7:00, antes de que lo hagan los turistas.
Recientemente se ha identificado una pirámide en el lado oeste de las ruinas principales de Ollantaytambo. Sus descubridores, Fernando y Edgar Elorietta, afirma que corresponde a la verdadera Pacaritambo, desde donde surgieron los cuatro hermanos incas
que fundarían el imperio (una de las leyendas que existen). Independientemente de si esta teoría es cierta o no, la verdad es que la pirámide sigue siendo una obra maestra con magníficos campos en terrazas y un muro de 750 metros que está alineado con los
rayos del solsticio de invierno, el 21 de junio. Esta misteriosa construcción se puede apreciar claramente desde el otro lado del río. Sólo que hay que andar durante una hora hacia el oeste desde Puente Inca, en las afueras de la ciudad. Se pueden admirar
hermosas vistas del Valle Sagrado, el río y las cumbres nevadas del macizo Verónica como telón de fondo.
Desde 1977 se está llevando a cabo una importante excavación bajo la dirección de Ann Kendall en el valle Cusichaca, a 26 kilómetros de Ollantaytambo, en la intersección de las rutas incas. Con un coche normal, sólo 9 kilómetros de esta carretera son
transitables . La excavación del fuerte inca, Huillca Raccay, se realizó de 1978 a 1980 y el trabajo se concentra ahora en Llactapata, donde se encuentran las viviendas. Ann Kendall trabaja en el valle Patacancha, al noreste de Ollantaytambo. Las
excavaciones se desarrollan paralelamente a la restauración de los canales incas para hacer llegar agua limpia y fresca a los asentamientos del valle. Entre las fiestas locales están El Sol, después el Inti Raymi y una colorida celebración, el
Ollanta-Raymi. El 6 de enero se celebra la festividad de los Reyes con música, baile y procesiones, mientras que en el fin de semana alrededor del 26 de octubre se celebra un festival con una gran multitud de bailarines con trajes tradicionales y venta de
dulces típicos. Transporte: los trenes turísticos y regionales paran de camino a Machu Picchu. Para quienes viajen en coche y deseen ir a Machu Picchu, es recomendable que dejen el coche en la estación de ferrocarril de Ollantaytambo.