Datos históricos y culturales: Inicios
Los primeros pobladores llegaron al Perú hace unos 20.000 años. Utilizaron instrumentos de piedra y fueron cazadores y recolectores. Algunos se ubicaron en Paccaicasa (Ayacucho). Se supone que los antiguos peruanos (7.000 años A.C.) eran de cara ancha, cabeza alargada y medían aproximadamente 5.25 pies de altura. Los primeros peruanos han dejado muestras de su arte lítico en Toquepala (Tacna, 7.600 A.C.) y de su vivienda en Chilca (Lima, 5.800 A.C.)
Las culturas pre-Incaicas se establecieron en la costa y sierra del Perú a lo largo de mil cuatrocientos años. Debido a su poder e influencia muchas de estas culturas abarcaron extensas áreas del territorio peruano. Luego de su caída, surgieron pequeños centros regionales. Todos ellos se caracterizaron por la originalidad de su cerámica ritual, por su sorprendente forma de adaptarse al medio ambiente y por su notable explotación de los recursos naturales; así como por otros conocimientos que influenciaron mas adelante a la cultura de los Incas. Entre las culturas pre-Incaicas más importantes deben mencionarse en orden cronológico a las siguientes: Chavin de Huántar, Paracas, Moche, Tiahuanaco, Nazca, Wari, Chimú y Chachapoyas.
La cultura Inca tuvo sus inicios mil quinientos años antes de Cristo fue la más importante civilización en América del Sur. Su organización económica, distribución de la riqueza, manifestaciones artísticas y arquitectura impactaron a los cronistas de todas las épocas. Los Incas adoraban a la tierra (Pachamama) y al sol (Inti). El Inca, soberano del Tahuantinsuyo, era considerado sagrado e hijo del sol, es por esto que la leyenda sobre el origen de los Incas habla de la misión de los hijos del sol (Manco Capac y Mama Ocllo o a los cuatro hermanos Ayar y sus esposas) enviados por su padre para fundar la sagrada ciudad del Qosqo. El Imperio de los Incas o Tawantinsuyo, que significa las cuatro partes del mundo se extendió desde el Perú y Bolivia hasta Pasto en Colombia, Quito en el Ecuador, las Pampas de Tucumán en la Argentina y el rió Maule en Chile.
La fusión de las culturas Inca y española comenzó con la conquista española en el siglo dieciséis. En 1532 los partidarios de Francisco Pizarro capturaron al Inca Atahualpa en Cajamarca. La población nativa disminuyó en las primeras décadas; más adelante en 1542 se creó el Virreinato del Perú, después de una confrontación entre los conquistadores y la corona española. Hasta el siglo XVII, el Virreinato del Perú comprendía territorios que se extendían desde Panamá hasta Tierra del Fuego.
En 1821 Don José de San Martín declaró la independencia del Perú, la cual fue consolidada en 1824 por Simón Bolívar. Durante el siglo XIX los esfuerzos por sacar adelante a la joven república peruana, fueron difíciles por los rezagos de la guerra. El Perú tuvo que enfrentarse a una aguda crisis económica y al creciente poder de los militares, lo que disminuyó las oportunidades de tener un gobierno civil.
Hacia el año 1860 y gracias a los ingresos obtenidos del güano, algodón y azúcar, el gobierno peruano liberó a los esclavos africanos e indígenas dejando sus labores en manos de los inmigrantes chinos y europeos. El país se unificó y organizó con la construcción de ferrocarriles durante el gobierno del presidente Manuel Prado, quien fue el que estableció primer régimen civil en el Perú. A fines del siglo XIX llegaron los primeros inmigrantes japoneses al Perú.
En 1879 el país tuvo que hacer frente a la guerra con Chile. La derrota del Perú dejó al país en bancarrota. Luego de otro período de gobiernos militares, los civiles retomaron el poder dando inicio a la llamada "República Aristocrática." En esta etapa la economía estuvo dominada por una elite latifundista y se implantó una economía orientada hacia la exportación. Esta fue también la época de auge de la exportación del caucho.